Últimas Noticias y vídeos

Inicio » , » Carta que un "Papá paraguayo" causa furor en las redes

Carta que un "Papá paraguayo" causa furor en las redes

Publicidad

Papá a los 20: la carta que un joven paraguayo que enternece en las redes

Bruno Saldaña, a través de una publicación en su perfil de Facebook, detalla la historia del momento en que nació su hija y de qué manera eso cambió su vida. Entre la simpatía y la ternura, usuarios han percibido la carta con mucho afecto. Nunca nadie está preparado para ser padre ni madre, no hay un manual que explique paso a paso cómo cumplir tan rol sin meter la pata. Pero ¿qué pasa cuando sos joven? Los temores obviamente se multiplican, con un montón de dudas en la cabeza. Este es el caso de Bruno Saldaña, quien en una carta ha escrito el gran cambio que sufrió en su vida desde la llegada de su pequeña hija.

Esta es la carta que escribió en Facebook:


Papá a los 20.

Eran las 6 am cuando recibí una llamada. Era tu mamá, quien como todas las mañanas me llamaba 50 veces para despertarme. No es que sea irresponsable; pero la verdad, no te esperaba ese día. El Dr. nos dijo que ibas a venir el domingo, y era recién viernes; exponía microbiología, y todo era un desastre. Como de costumbre no atendí a tiempo el teléfono; entonces, suponiendo que me llamó para despertarme, me fui a duchar. En la ducha, me llamó la atención el hecho de que me haya llamado una sola vez. Generalmente eran 14 o 30 veces. Por eso le devolví la llamada enseguida; y cuando en vez de atenderme tu mamá, me atendió su tía, me fui a la B.

Lo único que alcancé a escuchar fue: Ya estamos en el hospital. Me vestí como un rayo, creo que hasta el calzoncillo me puse al revés. Salí corriendo de la piecita en donde vivía y crucé la calle sin mirar. Llegué a una parada de taxi y la cosa se puso peor. Le pregunté al taxista cuando me cobraría por llevarme al hospital. 30.000gs respondió! Yo tenía 12.500gs, un desastre.

Cuando le dije que mi hija estaba naciendo; jaha atu, he'i la tipo! Jamás pensé que ese toyotita podía ir tan rápido. Cruzamos todos los semáforos en rojo de la Ciudad. Ha'ema katu lo que estaba desesperado. Llegamos y por poco no entró conmigo al parto. Le juré que algún día le iba a pagar lo que faltaba, pero jamás le volví a ver. Le encontré a tu mamá. Ella, como siempre, tranquila, serena. El que estaba por parir era yo. Me cambiaron para entrar al quirófano, y la cirugía empezó. Me hice del gallo y empecé a filmar. Pero cuando empezaron a cortarle a tu mamá, casi me desmayé. Apagué mi celular.

A las 08:20 aproximadamente ya tenías que salir. Pero algo estaba mal. No te podían quitar. Primero un Dr., después el otro, al rato se sumó la enfermera, y hasta el anestesiólogo empezó a ayudar. Yo me desespere, no sabía qué hacer. Y como siempre, terminé haciendo lo peor. De repente; después de mucho intentar, vi emerger tu cabecita de la panza de tu mamá. Y yo, no sé por qué? Te vi y me metí en medio de los Dres. para sacarte de ahí. Casi me cagaron a patadas! Me mandaron a la china, no tenía guantes. Contamine todo lo que había. Ni bien te sacaron, y me echaron del quirófano. "Anda vos también con tu hija"...

Parecía un loco detrás de la pediatra. Vos llorabas terriblemente fuerte. Le hiciste saber al hospital entero que viniste al mundo. Yo me preocupaba. Por qué llora!? Le pregunté a la Dra. Porque es sana, me respondió. Cuando termino de medirte, limpiarte y pesarte; te envolvió en una manta y te puso en mis brazos. Ahí mi mundo cambió para siempre. Me temblaron las rodillas. Tenía de todo. Miedo de que te sople el viento. Miedo de dejarte caer.

Me sentí por primera vez en mi vida débil y susceptible. Pasó un Dr. detrás de mí y dándome unas palmaditas en la espalda, me dijo: Ahora vas a saber lo que es ser fuerte. La verdad no entendí, y me asustó. Porque yo me sentía débil. Solamente el tiempo me iba a demostrar, a que se refería ese Sr. Y así fue. Cambiaste el mundo en un segundo. Me convertiste en todo lo que yo pensé que jamás sería. Desde recepcionista, a camillero, paramédico, y vendedor de fuegos artificiales. Me enseñaste que no tengo límites ni excusas; puedo trabajar y estudiar al mismo tiempo.

Que no fuiste una razón para abandonar mis sueños, sino para aferrarme a ellos. Pero la verdad, de entre todas las cosas en las que me convertiste, la que más amo, y más satisfacciones me da, es la de ser tu papá. Y no importa lo que pueda llegar a ser algún día, médico, presidente, goleador de un mundial; yo solamente quiero seguir siendo TU PAPÁ! Sos mi orgullo máximo! Sos la mejor persona que conocí en mi vida. Seis años contigo, valieron muchísimo más que los veintitrés que viví sin vos. Feliz cumpleaños hermosa!  

Fuente: telefuturo.com.py

Publicado por: el dia sábado, 30 de abril de 2016 a las 17:49:00

-->